Los DMD (fármacos modificadores de la enfermedad) disponibles difieren en cuanto a eficacia y beneficio global para las personas con EM, y también se diferencian en lo referente a dosis, frecuencia y modo de administración. Entre los FME, el interferón beta-1a, el interferón beta-1b y el acetato de glatiramero son inyectados por vía subcutánea (en la capa de grasa situada justo por debajo de la piel). El interferón beta-1a se inyecta por vía intramuscular (a mayor profundidad que el tejido subcutáneo, en el músculo).
El entrenamiento concienzudo por enfermeras al comienzo de la terapia, la vigilancia periódica y el buen soporte son importantes para ayudar a que las personas con EM se inyecten de forma correcta la medicación. Las posibles reacciones locales en el sitio de la inyección suelen ser leves, y rara vez obligan a detener el tratamiento. (Más adelante se ofrecen otros detalles sobre el control de las reacciones locales en el sitio de la inyección.)
Enseñanza de la técnica de autoinyección
Todos los fármacos modificadores de la enfermedad disponibles en la actualidad, se tienen que administrar mediante inyección, lo que conlleva inyecciones regulares. Por esa causa, las personas con EM y sus familiares y compañeros, deben aprender las técnicas siguientes para asegurar un resultado óptimo del tratamiento:
Para más información y recomendaciones, póngase en contacto con su médico.
El paso inicial consiste en decidir si la primera inyección la administrará el propio paciente con EM, la enfermera o un familiar. Lo ideal es que la persona con EM realice la inyección, bajo supervisión estrecha de la enfermera. Más adelante, es importante que la persona tratada conozca con claridad la pauta de administración, sobre todo durante el periodo de tratamiento inicial. También es importante que la persona bajo tratamiento comprenda las consecuencias de la subdosificación y la sobredosificación.
Tiene importancia la enseñanza de una técnica de autoinyección segura y limpia, con selección y rotación apropiadas del sitio de inyección. Eso contribuirá a reducir la ocurrencia y la gravedad del eritema y la posible necrosis del lugar de inyección. (Lea más sobre el tema, a continuación.)
Reacciones en el sitio de inyección
Reacciones cutáneas
Las reacciones cutáneas más comunes a la inyección consisten en enrojecimiento, tumefacción, prurito y formación de un nódulo. Esas reacciones suelen ser leves, mejoran con el tiempo, rara vez requieren atención médica y resultan menos frecuentes con las inyecciones intramusculares.
Reacciones musculares
Se han descrito dolores musculares en pacientes tratados con interferón beta-1a.
Dolor
Todos los fármacos pueden producir algún dolor en el sitio de la inyección, aunque rara vez obliga a interrumpir el tratamiento. Los síntomas pueden aparecer inmediatamente después de la inyección, o hasta 24-48 horas más tarde.
Necrosis cutánea
Aunque la necrosis (rotura del tejido cutáneo) del sitio de inyección constituye un efecto secundario raro del tratamiento con interferón beta, es posible el desarrollo de complicaciones serias, como infección y pérdida tisular, en la zona afecta. Por tanto, tiene importancia identificar pronto esta anomalía y tratarla de forma correcta.
Cuidado de las reacciones en el sitio de inyección
Un número de intervenciones de enfermería contribuyen a limitar las reacciones en el sitio de inyección:
Técnica de inyección (inyecciones subcutáneas)
Use una técnica correcta de inyección, de acuerdo con las instrucciones de la enfermera o el médico
Aplique hielo a la zona antes y después de la inyección
Aplique masaje suave al área después de la inyección, durante por lo menos dos minutos. El masaje ayuda a dispersar el medicamento y reducir la irritaciónInyecte sólo en tejido sano
Deje transcurrir al menos siete días antes de inyectar en el mismo punto
Compruebe la zona en busca de enrojecimiento, dolor o tumefacción dos horas después de la inyección
Rote los puntos de inyección y seleccione las zonas preferidas o más cómodas. Vea los posibles lugares para la inyección subcutánea
Evite la exposición excesiva a la luz solar o los rayos ultravioleta
Utilice un analgésico si es necesario (aunque debe consultar sobre el analgésico más apropiado con el médico o la enfermera)
- Si es posible y se dispone de él, algunas personas prefieren usar un autoinyector para mejorar la conveniencia, la comodidad y el cumplimiento.
Ver profunidad de la injección para una administración