Los síntomas de la esclerosis múltiple pueden variar de forma dramática en los distintos pacientes. Aparecen síntomas específicos en el lugar del sistema nervioso central donde se forma una placa o lesión. Por ejemplo, una lesión de los nervios ópticos puede alterar la visión, y una lesión de la médula espinal puede conducir a debilidad o pérdida de sensibilidad en los brazos o las piernas.
Los primeros síntomas suelen aparecer de forma bastante brusca, y después ceden al cabo de pocos días o semanas.