El tener EM no significa que no pueda salir de vacaciones; de hecho, unas vacaciones pueden facilitar la relajación y tener efecto terapéutico. A pesar de todo, ciertas formas de disfrutar las vacaciones pueden requerir consideración cuidadosa, y quizás sea preferible prescindir de ellas si pueden afectar de modo adverso el curso de la enfermedad.
Las vacaciones proporcionan una ocasión de relajarse y descansar. El simple hecho de estar con los amigos y la familia, probablemente sea la mejor forma de disfrutar las vacaciones, para reincorporarse después a la vida habitual relajado, descansado y refrescado.
Dondequiera que decida ir, planee bien el viaje y prepárese para cualquier problema que pudiera ocurrir. Evite los viajes físicamente agotadores, y dedique tiempo a descansar lo suficiente. Planee un periodo de reposo después de cualquier esfuerzo.
Al elegir el medio de transporte, recuerde que el avión puede ser menos agotador que el autobús o el automóvil. No olvide que unas vacaciones en los trópicos pueden resultar peligrosas, a causa del calor y el riesgo aumentado de infección. Un clima demasiado cálido puede provocar anomalías o agravar las existentes. Recuerde llevarse todas sus medicinas, y quizás un repelente de insectos apropiado.
Aspectos a considerar en relación con los viajes
Como regla general, no existen restricciones respecto a los lugares que puede usted visitar. A pesar de todo, es importante que consulte con el neurólogo antes de marcharse.
Debe recordar que el clima cálido, y la exposición prolongada y frecuente al sol, pueden favorecer síntomas neurológicos transitorios, como el fenómeno de Uhthoff (pérdida transitoria de visión asociada a un aumento de la temperatura corporal)
Formalidades aduaneras
Para asegurar la continuidad del tratamiento, debe llevarse consigo la medicación. Puesto que algunos fármacos se administran mediante inyección, deberá viajar con jeringuillas y agujas.
La legislación sobre estos temas puede variar en los distintos países. Le aconsejamos que se ponga en contacto con las autoridades aduaneras, las embajadas o los consulados de los países que vaya a visitar, para solicitar información adicional.
Viajes en avión
Al volar, es aconsejable que lleve consigo la medicación inyectable, en vez de facturarla con el equipaje. Solicite permiso para llevar consigo la medicación al reservar el asiento, y compruebe el tipo de información que será exigida por la compañía aérea. Tan pronto como entre en el avión, preséntese al personal de vuelo.
Si algún fármaco de los que usted usa necesita refrigeración, hágalo saber al reservar el billete. Los aviones suelen contar con un contenedor refrigerado. Cuando entre en la aeronave, pida al personal de cabina que coloque los medicamentos, siempre dentro de sus envases originales, en ese contenedor o en un frigorífico estándar, de acuerdo con las recomendaciones para almacenamiento del producto.
Es importante asegurarse de que la medicación está guardada en una bolsa de volumen mínimo, equivalente a una bolsa de farmacia estándar. El transporte de productos en un frigorífico es un servicio que suelen proporcionar gratis las compañías de aviación.
¿Cómo se debe preparar para el vuelo si su movilidad está alterada?
Si piensa viajar con una silla de ruedas, tome ciertas precauciones por adelantado. Es aconsejable ponerse en contacto con la compañía aérea, a fin de confirmar que el viaje es adecuado para sus necesidades individuales. La compañía aérea le informará de cualquier recomendación o requisito obligatorio.
Viaje en ferrocarril
Como regla general, rara vez se cuenta con medios en un tren para mantener fríos los medicamentos. Sin embargo, si el tren dispone de un vagón restaurante o cafetería, los pacientes pueden ponerse en contacto con el personal de esos servicios antes de la partida, y pedirle que guarden los fármacos en el refrigerador, si resulta posible.
Cuando se viaja en tren, es preferible contar con medios propios (una nevera portátil o bolsa de picnic) para conservar los medicamentos a la temperatura necesaria.
¿Cómo debe prepararse usted para viajar por ferrocarril si su movilidad está afectada?
En algunos países, los ferrocarriles nacionales proporcionan información a las personas con movilidad restringida. Es aconsejable solicitar por adelantado toda la información que pueda necesitar, a la compañía de ferrocarriles de su país o de los países que vaya a visitar.
EM y vacaciones
La opinión de los expertos está dividida en lo que respecta a la vacunación de las personas con EM. Algunos creen que los pacientes con EM sólo deben ser vacunados si se considera absolutamente necesario, mientras que otros recomiendan vacunas específicas.
En términos generales, los pacientes con EM pueden recibir vacunaciones sin problemas especiales, aparte de unas pocas excepciones. Pero dado que las vacunaciones estimulan el sistema inmunitario, pueden ocurrir complicaciones, al igual que en las personas sin la enfermedad. No se deben administrar vacunas durante las crisis de EM.
La legislación internacional exige algunas vacunas específicas para poder viajar a determinados países. Incluso en áreas menos exóticas.
Es importante que actualice su cartilla de vacunaciones antes del viaje, sobre todo en lo referente a dosis de refuerzo de la vacunación antitetánica. La inmunidad contra el tétanos puede ser importante cuando se viaja a determinados países, o como precaución antes de participar en actividades que conllevan un riesgo de herida e infección.
En cualquier caso, siempre debe hablar de las posibles vacunaciones necesarias con su médico. Nunca debe vacunarse durante una crisis de EM. Pida consejo al especialista sobre las vacunaciones necesarias y el mejor momento para recibirlas.