Una vida sexual plena es una necesidad básica de todos los individuos. Los problemas sexuales relacionados con la EM pueden conducir a deterioro de la autoestima y el bienestar. Es importante que los dos miembros de la pareja confíen el uno en el otro, y expresen libremente cualquier problema sexual que pueda plantearse.
Los problemas sexuales de los pacientes con EM son atribuibles a varias causas
En la EM, las causas de problemas sexuales son con frecuencia orgánicas. Las lesiones inflamatorias en el encéfalo y la médula espinal pueden provocar anomalías de la sensibilidad sexual. En ciertos casos, los síntomas de EM, como cansancio, espasticidad de las piernas o incontinencia urinaria, pueden conducir a disturbios de la sensibilidad. Los problemas psicológicos suprimen con frecuencia el deseo sexual
Disfunción sexual primaria, secundaria y terciaria
La EM puede afectar a la actividad sexual y la intimidad física de tres formas, lo que ha dado origen a la clasificación de la disfunción sexual en tres categorías: primaria, secundaria y terciaria1.
Disfunción sexual primaria
Las disfunciones sexuales primarias se deben directamente a cambios neurológicos que alteran las respuestas sexuales. Tanto en los hombres como en las mujeres, esta forma de disfunción puede incluir amortiguación o pérdida del impulso sexual, cambio de las sensaciones genitales y disminución de la capacidad de orgasmo.
Las mujeres pueden experimentar los síntomas siguientes:
- Sensibilidad reducida de la vagina y el clítoris;
- Sequedad vaginal;
- Dificultad para alcanzar el orgasmo;
- Falta de sensibilidad ocasional en la región de la vagina y el clítoris; y
- Pérdida de libido.
En los hombres pueden ocurrir los síntomas siguientes:
- Disturbio o pérdida de la capacidad de erección;
- Sensibilidad reducida en el pene;
- Trastorno o pérdida de la capacidad de eyaculación; y
- Pérdida de libido.
Disfunción sexual secundaria
Los problemas sexuales secundarios proceden de síntomas que no afectan directamente a los genitales, como anomalías vesicales e intestinales, espasticidad, debilidad muscular, temblor en los miembros, imposibilidad de concentrarse en las actividades, cambios sensoriales no genitales y cansancio debido a la EM.
Disfunción sexual terciaria
Se debe a cambios relacionados con la invalidez en los ámbitos social y psicológico. Por ejemplo, se puede afectar la autoestima, con alteración de la percepción del cuerpo propio, desmoralización, depresión y cambios de humor, que interfieren con la intimidad y la sexualidad.
Hable con un experto
Si usted experimenta problemas sexuales repetidos, tiene importancia discutirlos con su pareja para resolverlos si es posible. También es aconsejable consultar con un médico, que puede ser su médico general, un neurólogo un ginecólogo o un urólogo.
Existen métodos para tratar los problemas sexuales. El urólogo puede tratar las dificultades de la erección mediante dispositivos mecánicos y fármacos especiales. El empleo de un gel o una crema vaginal puede ayudar a las mujeres que experimentan sequedad de la vagina. La falta de sensibilidad y la espasticidad se pueden aliviar muchas veces con fármacos. En ocasiones es útil planear la intimidad después de un baño refrescante o por la mañana, cuando usted no se ha cansado todavía.
EM y anticoncepción
Las mujeres con EM suelen tener ciclos ovulatorios normales, a menos que usen alguna forma de anticoncepción. Son aceptables todos los tipos de anticoncepción: anticonceptivos orales, anillo, diafragma, cremas anticonceptivas y esterilización.
Los hombres con EM pueden usar preservativos u optar por la vasectomía, si no desean tener hijos nunca más.
No existen indicios de alteraciones de la fertilidad en las mujeres con EM. Sin embargo, algunos hombres con EM pueden experimentar un grado limitado de infertilidad, como consecuencia de los problemas de erección o de eyaculación.
1. Foley FW, Werner M. (2000). Sexuality. In R.Kalb (Ed.) Multiple Sclerosis: The Questions You Have: The Answers You Need, 2cd ed. Demos Vermonde, New York City, New York.