La esclerosis múltiple, abreviada con frecuencia como EM, es la enfermedad no traumática más común del sistema nervioso central, que está constituido por el encéfalo y la médula espinal. El nombre médico de la enfermedad es encefalomielitis diseminada, y en español se conoce también como esclerosis en placas.
La EM se produce cuando el sistema inmunitario del cuerpo ataca y destruye la mielina, la capa protectora que cubre las fibras nerviosas. Se pueden afectar millones de fibras nerviosas, y las cicatrices formadas después de resolverse la inflamación se conocen como “esclerosis” ;a veces se designan también como “placas” o “lesiones”. Puesto que ocurren al azar, en múltiples lugares del sistema nervioso central, proporcionan su nombre a la EM: esclerosis múltiple significa literalmente “muchas cicatrices”. La EM es una enfermedad crónica, habitualmente con un curso caracterizado por crisis intermitentes.
La EM suele comenzar en la primera parte de la vida adulta y puede variar mucho de unas personas a otras, con síntomas peculiares en cada individuo. Por ahora siguen sin explicarse muchos aspectos de la enfermedad, no conocemos su causa exacta y no se dispone de métodos para prevenirla. Aunque todavía no se encontrado una cura para la esclerosis múltiple, a lo largo y lo ancho del mundo se realizan constantemente investigaciones extensas sobre la enfermedad. Los tratamientos farmacológicos contrarrestan cada vez mejor los efectos de la enfermedad, proporcionando una mejor calidad de vida a las personas con EM.