Una enfermedad impredecible
La esclerosis múltiple es una enfermedad impredecible y no progresa de forma uniforme. El curso de la enfermedad, y el tipo y la gravedad de los síntomas o la invalidez subsiguiente, difieren en cada individuo y son imposibles de predecir con certeza en el momento del diagnóstico. Debido al carácter impredecible, es difícil saber qué individuos progresan hasta una forma más avanzada de la enfermedad, y cuáles permanecerán estables.
Aunque la enfermedad varía mucho de persona a persona, la mayoría de los pacientes con EM pueden tener una esperanza de vida normal o casi normal. Los medicamentos, como los fármacos modificadores de la enfermedad, pueden contribuir a que la persona con EM tenga una vida plena y activa, al aliviar muchos de los síntomas y, lo que es más importante, frenar la progresión de la enfermedad.
Existe cuatro formas de EM: recurrente-remitente, secundaria progresiva, primaria progresiva y benigna. El grado de incapacidad difiere típicamente en cada una de ellas, como se ilustra en el diagrama siguiente
Signos distintivos de EM
Los signos distintivos de EM incluyen brotes y aparición de un nuevo síntoma, o empeoramiento de un síntoma existente, que duran más de 24 horas. En general, los síntomas aparecen a lo largo de pocos días, permanecen constantes durante tres o cuatro semanas, y se resuelven en alrededor de un mes.
Para una revisión detallada de cada tipo de EM, haga clic en uno de los vínculos siguientes. La información comprende un pronóstico general (evolución esperada), para las personas que se encuentran en cada fase de la enfermedad.