La característica diagnóstica de la EM es el brote, recaída o exacerbación, que se define como “la aparición no provocada ni anticipada de un síntoma nuevo, o la reaparición de un síntoma antiguo, con duración superior a 24 horas”.
En los casos típicos, el brote se desarrolla en cuestión de días, permanece estable durante tres o cuatro días, y después se resuelve con lentitud a lo largo de aproximadamente un mes.
¿En qué consiste la exploración neurológica?
Durante una evaluación neurológica se examina y ponea prueba el estado y la eficacia funcional del sistema nervioso.
Exploración de los nervios craneales
Al examinar los nervios craneales, es esencial poner a prueba los movimientos de la cara y la eficiencia visual (movimiento de los ojos). Se puede usar un instrumento óptico especial, conocido como oftalmoscopio, para proceder a la observación indolora del fondo de ojo, en el punto donde el nervio óptico entra en el ojo.
Exploración de los reflejos
Para el examen de los reflejos se utiliza un pequeño martillo de goma. El reflejo es una respuesta involuntaria del sistema nervioso frente a un estímulo externo. El reflejo rotuliano, por ejemplo, es una reacción de la musculatura relajada a un golpe aplicado justo por debajo de la rótula.La debilidad, la ausencia o la exaltación de los reflejos, y la diferencia de los reflejos en ambos lados del cuerpo, son factores significativos en el diagnóstico de EM. Los reflejos cutáneos abdominales son respuestas al roce de la piel del abdomen. El médico buscará una respuesta anormal, conocida a veces como reflejo de Babinski, mediante frote firme del borde externo del pie.
Prueba de la fuerza muscular
El estudio del comportamiento motor analiza la fuerza y la interrelación de los músculos. La sensibilidad se pone a prueba mediante evaluación de la percepción del tacto, el dolor, la temperatura, la vibración y la posición. El sistema nervioso “vegetativo” regula las funciones automáticas vitales, como la respiración o la digestión. Los médicos pueden investigar el estado del sistema nervioso vegetativo, mediante examen concienzudo de la función vesical e intestinal, la respiración y la circulación.
También es práctica clínica común durante el diagnóstico de EM, proceder a una evaluación psicológica de la percepción, la orientación, la concentración, la atención y el estado de ánimo global.